Esquí Alpino

¿QUÉ ES EL ESQUÍ ALPINO?

Los primeros indicios de la existencia del esquí se remontan al año 2500 aC. El primero de ellos es un grabado en piedra de feldespato que fue descubierto en la isla de Rodódy (Noruega) en el que se aprecia un cazador con esquís.

El primer texto escrito en el que se menciona el esquí se encuentra en el año 500 dC. en el que el historiador bizantino Procopius, describe una carrera sobre la nieve.

El esquí nació como el medio de transporte más práctico para desplazarse, comerciar, luchar o cazar en las zonas donde la nieve puede acumularse meses seguidos sin fundirse.

El esquí como deporte llegó al continente europeo a través de los noruegos durante le siglo XIX y a principios del siglo XX se empezó a popularizar.

Los deportes de invierno en España tienen más de 100 años de historia. El 25 de diciembre de 1908 es la primera fecha oficial de los inicios del esquí en España a raíz de la primera esquiada en Rasos de Peguera.

El esquí alpino femenino y masculino ha formado parte de los Juegos de Invierno desde las Olimpiadas de 1936 de Garmisch-Partenkirchen (Alemania). Hasta entonces, sólo se practicaban el slalom y el descenso, pero en 1952 en los Juegos Olímpicos de invierno de Oslo (Noruega) se otorgaron medallas en una disciplina más, el slalom gigante. No fue hasta los Juegos Olímpicos de Invierno de Calgary (Canadá) en 1988 que el supergigante entró a formar parte del programa olímpico.

Dinámica de la competición

El esquí consiste en un descenso con esquís en el menor tiempo posible siguiendo un trazado sinuoso marcado por unas puertas. Las características de éste dependen de la disciplina que se practica.

Disciplinas

El programa olímpico de esquí alpino incluye las disciplinas de velocidad de descenso y supergigante, las disciplinas técnicas de slalom gigante y slalom, y por último, la súper combinada que como su nombre indica combina las dos.

Descenso

El Descenso es la prueba más larga de todas y en su recorrido se alcanzan las velocidades más elevadas de todas las disciplinas del esquí alpino. La competición consta de tres días. El primer día sirve para examinar la pista y el trazado. Los competidores analizan el terreno, bajando lentamente por el lateral del trazado. Es el segundo día cuando se permite a los corredores hacer una bajada de entrenamiento por dentro del trazado. Esta bajada es obligatoria si se quiere participar en el descenso y está cronometrada. Finalmente, en la tercera jornada se celebra la competición y el esquiador que consigue deslizarse por el trazado con el menor tiempo se convierte en ganador de la prueba.

Las pruebas incluyen saltos y los competidores pueden sobrepasar los 150 km / h.

Requerimientos técnicos específicos

Una puerta de descenso consta de cuatro palos de slalom, marcados con dos banderas. Todo el trazado está identificado con puertas y banderas, generalmente rojas. En esta disciplina no hay intercalación de colores. No obstante, si el color de las redes de seguridad es rojo, se utiliza el azul.

La anchura entre las dos banderas de una puerta debe ser de al menos 8 m. En total, la pista debe tener una anchura de 30 m. Toda la pista debe estar protegida con redes de alta seguridad, cojinetes y similares, especialmente en las zonas de salto.

En esta prueba existe un sistema de seguridad donde se utilizan banderas amarillas para alertar peligros. Estas se colocan a lo largo del recorrido, en función de las diversidades de cada trazado, y una persona se encarga de izar en caso de haber una anomalía dentro de la pista. Si un corredor en marcha ve la bandera amarilla debe detenerse inmediatamente, y una vez que las condiciones son óptimas y seguras, tiene derecho a volver a iniciar la descarga desde la salida.

Supergigante

La prueba del supergigante o super-g es una combinación de la velocidad propia de un descenso y la precisión necesaria para trazar curvas en slalom gigante. Cada esquiador realiza una bajada y el mejor tiempo determina el ganador.

Requerimientos técnicos específicos

Una puerta de supergigante, al igual que las de descenso y slalom gigante, están formadas por cuatro palos. Se utilizan dos palos para fijar la bandera que marca el interior del conjunto de la puerta, y dos palos más para marcar la bandera de la puerta exterior. La distancia entre la puerta interior y el exterior debe ser de un mínimo de 6 m de un máximo de 8 m de ancho. La distancia entre los postes de giro de una puerta y otra debe ser al menos de 25 m.

En esta prueba también se aplica el sistema de seguridad marcado por banderas amarillas.

Slalom Gigante

El trazado del slalom gigante precisa de giros más cerrados que las pruebas de velocidad ya que se reduce la distancia entre las puertas. A lo largo del día se llevan a cabo dos descargas por trazados diferentes. El ganador de la prueba es el esquiador que consigue, sumando el resultado de las dos bajadas, el menor tiempo.

Requerimientos técnicos específicos

En esta disciplina la distancia entre la puerta interior y el exterior debe ser de un mínimo de 4 m y un máximo de 8 m de ancho. La distancia entre puerta y puerta no puede ser inferior a 10 m.

Slalom

El slalom se desarrolla sobre el recorrido más corto de todas las disciplinas y los virajes son muy cerrados requiriendo una especial habilidad en el encadenamiento de las puertas. La forma de decidir el ganador es idéntica a la del slalom gigante. El esquiador realiza dos mangas y gana aquel que consiga el menor tiempo posible sumando el resultado de ambas bajadas.

Requerimientos técnicos específicos

Esta es la única disciplina donde no se utilizan banderas para marcar las puertas. El slalom sólo utiliza dos palos para marcar una puerta. El poste interior marca el giro y el poste exterior determina el espacio máximo que tiene el esquiador para efectuar el giro. La distancia mínima entre los dos postes de una misma puerta es de 4 m y un máximo de 6 m. En cambio, la distancia entre puerta y puerta no puede ser inferior a 6 m ni superior a 13 m. El trazado intercala puertas rojas y azules para distinguir el recorrido.

En esta disciplina el trazado contiene puertas dobles, triples o directas. En el caso de las dobles y las triples, las puertas se colocan verticalmente, dejando una pequeña distancia entre ellas, lo que conlleva que el esquiador tenga que hacer un giro más breve y rápido que en el resto del trazado. La distancia entre estas puertas no será inferior a 0,75 m ni superior a 1 m. Las patas directas sirven de conexión entre dos puertas, aportando más distancia de lo habitual y un cambio de ritmo. La distancia mínima entre las dos puertas, sin tener en cuenta la que colocamos en medio para buscar el efecto directo, es de 12 m y un máximo de 18 m. En total, la prueba debe contar con un mínimo de una figura doble o triple y una directa y un máximo de tres.

Los postes de slalom que marcan el trazado están atornillados en la nieve. A menudo pueden saltar, ya lo largo de la carrera se debe controlar que todos los postes estén en su lugar, y atornillarlos de nuevo si estos han salido del agujero.

Como todas las disciplinas, es obligatorio llevar un casco de protección homologado. No obstante, el slalom es la única disciplina que permite utilizar unos cascos que tienen una protección más ligera en la zona de las orejas.

Combinada Alpina

La combinada alpina es una prueba de contrastes donde se realiza una bajada por un descenso o bien por un super-g, donde se cogen grandes velocidades, y una posterior bajada por un slalom, la prueba más técnica de todas. Las dos bajadas se realizan el mismo día y el ganador es el competidor que obtiene una suma de tiempo menor.

Requerimientos técnicos específicos

Esta competición respeta las normas tanto del descenso como del slalom para la ejecución de las pruebas.